No hay que ser adivino para saber que, seguramente, estés usando la IA para trabajar. Tampoco cotiza que una de esas herramientas sea ChatGPT. La de OpenAI es una de las principales soluciones que se utilizan en las empresas, pero no la única.
Hoy abundan muchos nombres propios capaces de automatizar tareas, generar contenidos, coordinar flujos de trabajo y optimizar procesos empresariales de forma cada vez más sofisticada. Hay de todo y para todos. Lo cierto es que la IA para trabajar es una realidad palmaria que ya no tiene vuelta atrás. Distintos informes corroboran el gran impacto de la inteligencia artificial en entornos profesionales. Uno de ellos, el IV Informe sobre Inteligencia Artificial de InfoJobs, mantiene que seis de cada diez profesionales utilizan ya herramientas de IA para trabajar durante 2026. El porcentaje se situaba en el 52 % en 2025 y en el 50 % en 2024.
Este aumento del uso profesional de la inteligencia artificial también está impulsando un cambio en el comportamiento de los usuarios. De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, el 8,2 % de quienes utilizan IA habitualmente en España ya opta por modalidades de pago para acceder a funciones avanzadas.
En este contexto de adopción acelerada, Learning Heroes, centro universitario online especializado en tecnologías disruptivas, ha elaborado un análisis sobre las herramientas que están marcando la evolución de la productividad empresarial en España.
Para Arnau Ramió, el reto ya no consiste únicamente en conocer la existencia de la IA, sino en saber cómo aplicarla de forma eficiente dentro del trabajo diario. “Hoy todos usamos la IA para trabajar de una forma u otra, especialmente en nuestro puesto de trabajo. Por eso, en 2026 ya no basta con saber que existe; lo importante es saber qué herramientas utilizar en cada caso”, señala.
Más allá de ChatGPT: otras herramientas de IA para trabajar
Más allá de plataformas ampliamente conocidas como ChatGPT o Gemini, el ecosistema empresarial español está comenzando a incorporar soluciones mucho más especializadas, orientadas a la automatización avanzada, la generación creativa o la coordinación inteligente de procesos.
Uno de los desarrollos que más interés está generando es OpenClaw Github, un protocolo de código abierto que representa la evolución desde los asistentes conversacionales tradicionales hacia agentes autónomos capaces de ejecutar tareas sin supervisión humana constante.
Según explica Arnau Ramió, herramientas de este tipo permiten que la inteligencia artificial interactúe directamente con el entorno digital y tome decisiones operativas de manera autónoma. “Es la primera vez que la IA realmente cobra vida. Ya no le pides que te explique algo; le pides una tarea y ella la hará”, afirma.
La evolución de la IA también está transformando áreas creativas y de diseño. Plataformas como Claude, desarrollada por Anthropic, permiten generar proyectos visuales y contenidos digitales mediante instrucciones en lenguaje natural, reduciendo las barreras técnicas para perfiles no especializados.
En paralelo, herramientas de IA para trabajar como Descript están revolucionando la producción audiovisual al permitir editar audio y vídeo a través de texto, simplificando enormemente procesos que antes requerían conocimientos avanzados de edición.
La automatización de tareas repetitivas se ha convertido en otra de las áreas con mayor impacto empresarial. Plataformas como Zapier o IFTTT funcionan como integradores capaces de conectar miles de aplicaciones y ejecutar acciones automáticas entre ellas, eliminando numerosos procesos manuales dentro de las organizaciones.
En el ámbito de la colaboración corporativa, herramientas como Slack y Asana se han consolidado como auténticos centros de coordinación empresarial. Mientras Slack reorganiza la comunicación interna mediante canales temáticos que sustituyen cadenas interminables de correos electrónicos, Asana facilita la gestión visual de proyectos complejos y el seguimiento de tareas en tiempo real.
El sector creativo también vive una transformación acelerada gracias a soluciones basadas en IA generativa. Entre ellas destaca Freepik, compañía fundada en Málaga que ha evolucionado desde un banco de imágenes tradicional hacia una plataforma global de herramientas creativas impulsadas por inteligencia artificial.
Su ecosistema incorpora generadores de imágenes, sistemas de edición en tiempo real y herramientas avanzadas capaces de crear recursos visuales personalizados de forma rápida y automatizada, consolidando a la empresa española como uno de los referentes internacionales en diseño asistido por IA.
Otra de las herramientas de IA para trabajar que gana protagonismo es NotebookLM, el sistema desarrollado por Google orientado a resumir documentos, generar notas automáticas y crear podcasts a partir de contenidos escritos.
Según datos de la CNMC, este tipo de plataformas ya forma parte del día a día digital de millones de usuarios españoles. NotebookLM es utilizado por el 5,1 % de los internautas, mientras que otras soluciones como Perplexity, DeepSeek o Grok continúan ampliando progresivamente su presencia. La rápida expansión de estas tecnologías está modificando no solo la productividad empresarial, sino también las competencias profesionales demandadas por las compañías. Cada vez más organizaciones buscan perfiles capaces de integrar herramientas de IA en procesos reales de negocio, automatizar tareas y optimizar la toma de decisiones.





